Publicaciones etiquetadas ‘liderazgo’

Los mejores equipos, son equipos solidarios

IMG_1092

Cuando hablamos de alto rendimiento en el mundo del deporte o en el empresarial, el acierto y el tiempo casi siempre están involucrados. Tenemos que ser certeros en un corto espacio de tiempo para conseguir nuestro objetivo.

Recientemente, hemos vivido un suceso que nos ha mostrado lo que significa el verdadero alto rendimiento, independientemente del resultado.

Durante 13 días de enero, toda España acompañaba a una familia en un dolor inimaginable para la mayoría de nosotros, pero también observaba cómo unos centenares de profesionales daban lo mejor de sí mismos y conseguían algo casi imposible, arrebatarle a la montaña aquello que no le pertenecía.

Aunque el objetivo final no resultó como todos hubiéramos deseado, no fracasaron. Las múltiples incidencias a las que se enfrentaron durante la gestión de la situación y de los que salieron, dándonos un ejemplo de resiliencia y gestión de imprevistos, son una muestra de lo que estos profesionales, que participaron en el rescate de Totalán, hicieron para dar valor a lo que es capaz de llevar a cabo el ser humano cuando trabaja de forma solidaria, es decir, cuando todos nos ayudamos para conseguir un objetivo común.

No dudo en que hay multitud de aprendizajes que podríamos llevarnos de esos trece días para utilizar en nuestras organizaciones. Permitidme por ello, compartir con vosotros mi humilde y llena de admiración visión de lo que vivimos, sabiendo que en las empresas nunca nos enfrentaremos a situaciones tan extremas como la vivida en Totalán, Aún así, podemos extrapolar a la gestión de crisis en nuestras compañías muchos de los aprendizajes que nos proporcionaron las personas que participaron en el rescate.

1.- Comunicación rápida y eficaz.

Una vez que el 112 recibe la llamada indicando lo que ha ocurrido, pone en marcha a aquellos profesionales que pueden ayudar, los primeros en llegar son bomberos y guardia civil.

En las organizaciones, ante una situación que no ha salido como esperábamos, lo primero que hemos de hacer es comunicarla con transparencia a las personas que, conociendo el tema, más rápidamente puedan actuar, para gestionarla lo antes posible.

2.- Probar primero lo que parece más rápido y sencillo.

En los primeros momentos se trata de ver dónde está el niño con una cámara y tras descubrir el tapón de tierra, se trata de succionarlo para liberarlo.

En la empresa, si sabemos que algo que es más rápido puede funcionar, es clave tratar de atajarlo lo antes posible para que esa situación no afecte a otras áreas.

3.- Si lo rápido y sencillo no funciona, traer al experto.

Cuando bomberos y guardia civil vieron que su primera idea no era viable, decidieron llamar al grupo de expertos de montaña de la Guardia Civil y, posteriormente, al delegado del Colegio de Ingenieros de Caminos de Málaga, que coordinó un equipo de ingenieros y geólogos en el terreno. La idea era aprovechar la experiencia y conocimientos de personas que habían estado en situaciones similares, de rescate en el caso primero y de obras civiles similares en el caso segundo.

Cuando en la empresa no nos hemos enfrentado a situaciones parecidas, es necesario buscar ayuda que nos permita tener una visión diferente de las posibles vías de actuación o soluciones al reto al que nos enfrentamos. Los expertos de cada área son los que deben tomar el liderazgo a partir de ese momento.

4.- Comenzar a probar varias opciones a la vez.

Cuando el tiempo apremia, como era este caso, es mejor tener en marcha varias opciones que nos ayuden a llegar a la solución. Los expertos decidieron que el túnel horizontal sería la forma más rápida de llegar al niño. Cuando esta opción falló por los derrumbamientos, no sólo no abandonaron, sino que pusieron en marcha otros dos túneles paralelos, que al final quedaron en uno.

En las organizaciones, cuando nos enfrentamos a momentos de la verdad, debemos tener claros varios escenarios posibles, porque si los primeros no funcionan, podremos continuar con los nuevos escenarios previstos.

5.- El escenario más válido no termina de ir bien.

Una vez que la decisión definitiva fue el túnel paralelo, los problemas continuaron en forma de imprevistos; la plataforma para situar la perforadora se encuentra con roca que ralentiza los trabajos. Posteriormente, el túnel también encuentra roca y hay que cambiar las brocas de la perforadora. Finalmente, los tubos no entran en el túnel, una vez perforado éste. Los salientes que quedan hace que haya que volver a perforar con una anchura mayor y, además, reducir el diámetro del tubo para que pueda llegar hasta la base del terreno. Todas estas incidencias, demoran el rescate y generan algo de frustración en los que somos meros espectadores, pero que los profesionales no permiten que les afecte en su ánimo.

Demasiadas veces, una vez que ya tienes el camino ideal decidido y comienzas a andarlo, surgen imprevistos que tienes que ir solventando y que no deben minar tu moral para conseguir aquello que te has propuesto. La frustración no ayuda, sino que ahoga al rendimiento.

6.- Nos acercamos a los últimos pasos.

Y llega el momento decisivo, ése en el que entran los mineros y, de alguna forma, toda España entra con ellos en ese tubo vertical que les llevará hasta el túnel horizontal que tendrán que horadar a mano en la montaña para llegar a su objetivo.

En las organizaciones, cuando comenzamos a ver la luz, hay que atreverse a dar los últimos pasos, los más arriesgados. Llegar a ese lugar, donde la mayoría no se atreven a llegar, puesto que hay que ser de una pasta especial para afrontar ciertos retos en la empresa. Es el momento de los valientes, de las personas que aceptan los desafíos y ofrecen su mejor versión en las situaciones más críticas.

7.- Final del camino.

Y los mineros, conjuntamente con los bomberos y la guardia civil, horadan el túnel horizontal, no sin nuevas incidencias, no sin contratiempos, en definitiva, no sin riesgo.

Por desgracia, el final no fue el que todos habríamos querido. La montaña y una serie de tristes circunstancias decidieron que lo que iba a ser un domingo de campo feliz para dos familias, acabara en uno de los sucesos que más han encogido el corazón a todo un país y, probablemente a personas de otros países, que sentíamos que Julen era el hijo, sobrino, nieto o hermanito de todos nosotros.

En la empresa, a veces la gestión final de un proyecto, de una crisis o de un error no acaba como habíamos previsto. Independientemente del resultado final, en las organizaciones siempre podemos generar un aprendizaje de cada situación que no ha salido como esperábamos, lo contrario sería interpretar ese esfuerzo del equipo como un fracaso y, entonces, ya no hablaríamos de aprendizaje, sino de miedo. Un miedo al siguiente fracaso.

En el caso de Totalán, estoy absolutamente seguro de que cada una de las trescientas personas que participaron en el rescate, han obtenido un aprendizaje que les acompañará de por vida. La resiliencia ante la adversidad que han demostrado en esos 13 días les hará mejores seres humanos y eso lo transmitirán causando un impacto en todas aquellas personas que tengan la suerte de cruzarse en sus caminos.

Siempre llevarán a Julen con ellos y su halo ingenuo y puro se contagiará a una sociedad más necesitada de buenas personas que, desde la solidaridad, trabajen como equipos de alto rendimiento para conseguir todo aquello que se propongan.

Cuando el ser humano se une por una causa tan noble, es capaz de dar lo mejor y de entregarse con esfuerzo y generosidad, porque cuando ponemos en juego estos valores en cualquier situación compleja a la que nos enfrentemos, somos capaces de gestionar la adversidad, por dura que ésta sea.

Este post ha sido escrito con el máximo afecto, cercanía, y respeto a la familia de Julen. Como padre, soy incapaz de imaginar el dolor que están pasando y confío en que este humilde homenaje a los profesionales que se desvivieron por rescatar a su hijo, les reconforte algo en este momento de duelo.

¿Quieres recibir todos los artículos que publique en mi blog?

Haz clic aquí para subscribirte a mi Blog por email